ENCEFALOPATÍA ESPONGIFORME BOVINA (EEB)
by Nasif Nahle
January 16, 2004

1994, North Wales, Inglaterra. Victoria Rimmer, una joven campesina de 16 años empezó a sufrir de fuertes dolores de cabeza, confusión mental, paresias, vértigo, pérdida de la memoria y demencia. Los médicos concluyeron que Victoria Rimmer moría por la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ).

Al principio el Ministerio de Salud de Inglaterra negó la  causa de la enfermedad de Victoria; pero, ante las aplastante evidencia, tuvo que reconocer que Victoria Rimmer había sido contagiada con Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), misma que había adquirido a través de carne de res contaminada.

Después de este caso, los decesos debidos a la enfermedad en humanos se multiplicaron. Los científicos de todo el mundo se mostraron confusos. Siempre se había pensado que la EEB no constituía ningún peligro para el hombre porque aparentemente la enfermedad se derivaba de otra enfermedad similar en ovejas y cabras llamada “Scrapie”, y esta enfermedad no podía ser transmitida a los humanos, así que decidieron publicar que se trataba de una variante de la ECJ, a la cual denominaron ECJ-2.

Para 1996, en Inglaterra ya habían muerto doce personas con los mismos síntomas. El Ministerio de Salud tuvo que admitir que desde 1990 más de 180 personas habían muerto por la hasta entonces refrendada “enfermedad ignota”.

El público Inglés y el resto de los europeos exigieron mayor transparencia al Ministerio de Salud de la Gran Bretaña. Los funcionarios no tuvieron más remedio que revelar la terrible verdad. No se trataba de la Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, tan conocida desde mediados del siglo 18, sino de una enfermedad exclusiva del ganado bovino, el Mal de las Vacas Locas, o Encefalopatía Espongiforme Bovina, registrada desde 1986.

Entretanto, biólogos y patólogos europeos habían descubierto algo terrible, la Enfermedad de las Vacas Locas no era provocada por virus, bacterias, hongos, o cualquier otra forma de microorganismo conocido. Sin embargo, ellos sabían que la infección se adquiría por la ingesta de carne de res, por transfusiones de sangre, por implantes de córnea, y por inyecciones de la Hormona del Crecimiento, pero no encontraban al agente causal.

¿Cuál era el factor causante de la enfermedad?

Entonces, se descubrió que la transmisión de la enfermedad podía ocurrir de las ovejas al ganado vacuno y viceversa. Al indagar sobre esta forma de contagio, se “descubrió” el factor causal, el cual no era cualquier tipo de parásito conocido, sino simples proteínas, o mejor dicho, fragmentos anormales de una proteína celular normal (PrPC), llamados priones (PrPSC).

Los priones del tejido nervioso de un animal infectado se transmiten al animal sano a través del alimento. Una vez dentro, los priones son transportados al cerebro del animal (y esto incluye al animal humano) y transforman la proteína celular normal PrPC en la proteína del prión PrPSC. Al acumularse los priones en el tejido nervioso del cerebro, las células invadidas mueren mediante el proceso de apoptosis, o muerte celular programada. Al observar un cerebro macroscópicamente, éste se encuentra con muchas perforaciones pequeñas, como las perforaciones de una esponja. Por ello, la enfermedad se ha llamado Encefalopatía Espongiforme Bovina.

Encefalopatía significa “enfermedad del cerebro”, Espongiforme significa “con apariencia de esponja” y Bovina significa que pertenece al ganado bovino. Sin embargo, esto último no es muy exacto que digamos, pues ya hemos visto que la enfermedad puede ocurrir en humanos, además de otros mamíferos, como ciervos, alces, monos, gatos, etc.

¿Cómo llegaron los priones a brincar desde las ovejas para infectar a las vacas, y de las vacas a los seres humanos?

La enfermedad de las vacas locas se conocía desde 1986, y desde entonces YA SE SABÍA que los priones eran los causantes de la enfermedad. SIEMPRE SE SUPO que lo que los ganaderos creían sobre los insecticidas y herbicidas como causantes de la enfermedad era falso.

TAMBIÉN SE SABÍA que los priones infectaban a los animales sanos a través de la alimentación antinatural que se le suministraba al ganado.

Pero lo más sorprendente, y quizás sea algo que le provoque a ira, es que el alimento con el cual los ganaderos nutrían y siguen nutriendo a su ganado está hecho con una mezcla de vegetales, minerales y de... ¡CARNE DE OVEJA Y DE RES! O sea, que los ganaderos en todo el mundo han obligado a esos infortunados animales no sólo a ser carnívoros, sino ¡caníbales! para hacerlos más productivos, a más corto plazo y a un más bajo precio.

El alimento para el ganado, ovino o vacuno, es fabricado con desechos de carne de oveja y de res, como huesos, tejido nervioso y músculos, de tal forma que los mercaderes del alimento aprovechan al máximo los derivados de los animales.

Al fabricar el alimento llamado “Offal” se emplean desechos de carne de res y de oveja. El Offal se da a las vacas para que éstas engorden y crezcan rápido. Así, la enfermedad en las ovejas (scrapie) pasó a las vacas (mal de las vacas locas), y de las vacas a los seres humanos (¿Creutzfeldt-Jakob? No lo dudo).

La carne de un animal enfermo que contiene priones es servida como alimento a los animales sanos. Consecuentemente, esos animales, vacas o humanos, también se verán con sus tejidos nerviosos infectados por priones.

Tal vez los ganaderos modernos ya no quieran trabajar como hombres reales. Después de todo, qué flojera tener qué cortar pastura para los animales. Cuando aún era niño, mis padres me enseñaron a ordeñar a nuestras vacas a mano, y a conseguirles y suministrarles sus alimentos. Todo era natural, pues el alimento para nuestros animales consistía en pastura y granos cultivados en forma natural, regados con agua de lluvia o de pozo, no con aguas negras, y consumidos el mismo año de la cosecha, no almacenados por años. La leche de vaca no sabía ni olía a agua estancada (¿Lo ha notado?), y de paso nos evitaba muchas enfermedades.

¿Por qué callaron las autoridades durante tanto tiempo?

La respuesta es simple. Ésto jamás se dio a conocer porque temían el colapso del mercado de la carne a nivel mundial.

Ahora pagamos las consecuencias de esta “Enfermedad de los Hombres Locos”, pues aún el ultra-higiénico Estados Unidos se ha visto afectado por el mal de las vacas locas. Lo peor es que el gigante del Norte se encuentra confundido en cuanto a la magnitud y el alcance del problema, pues no saben cuánta carne está contaminada, ni hacia donde ha sido enviada, ni a quienes ha sido distribuida, ni quienes la han consumido. Tampoco saben cuántos casos de la enfermedad en humanos está en pleno desarrollo, ni desde cuándo. Aterrador ¿verdad?

A raíz de la aparición de nuevos casos, el consumo de carne de bovinos ha decrecido en forma alarmante (para los carniceros) a nivel mundial.

Las exportaciones de carne de Estados Unidos, de Canadá y de América Latina han sido suspendidas por varios países de la Unión Europea (y éso que el problema se generó en uno de los propios países que la conforman). En México el precio de la carne de res ha alcanzado niveles sin precedentes, pues la mayor parte de la carne que se consumía en el país provenía de Canadá y de Estados Unidos.

Sí, ya sé que nos dijeron que no nos preocupáramos, pero las mismas autoridades han confesado que sus declaraciones son efímeras y “antiterroristas”. Ellos dicen que lo hacen sólo para no causar pánico entre la población, como si nosotros al saberlo corriésemos en masa por las calles aplastando a quienes nos bloquearan el paso. La verdad es que solamente están cuidando el dinero ajeno (en dólares), no la salud y la integridad del pueblo.

¿Qué podemos hacer?

Como con el SIDA, si no lo quieres, no lo tientes. La única forma de evitar la Encefalitis Espongiforme Bovina es no ingiriendo carne roja (borrego, cordero, cabra, cabrito, ternera, res, etc.). No existe otra forma.

La enfermedad es silenciosa, paulatina y mortal. No existe remedio de ninguna clase contra la enfermedad.

Autor: Biól. Nasif Nahle
Council Leadership

ARRIBA^^
Artículo: "El Mal de las Vacas Locas"© 2004 by Nasif Nahle
..............................................................................................................................
BIOCAB - PROCEDERE SECUNDUM NATURAM© 2003.
Biology Cabinet Organization® 1997.
All Rights Reserved.
®
MAL DE LAS VACAS LOCAS
ÍNDICEQUIÉNES SOMOSESCRÍBENOS
ÍNDICEQUIÉNES SOMOSESCRÍBENOS
®
Tell a friend about this page
designed with Homestead
®